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Los sueldos suben a menor ritmo que los precios

Los datos que hacen referencia a los sueldos en estos primeros meses del año no son inesperados. Se estima que han subido un 1.2% a lo largo del primer trimestre del año. En ese mismo periodo, los precios han crecido un 2% según datos del Instituto Nacional de Estadística.

Esto supone que los sueldos de los trabajadores españoles siguen una evolución más lenta que el coste general de la vida. En un escenario de crisis económica como el que vivimos en la actualidad estos datos no suponen ninguna sorpresa. Las empresas se ven acuciadas por una bajada en los ingresos. Esto provoca que reduzcan costes, principalmente en aquellos que hacen referencia al trabajador.

Si en los primeros años de la crisis era el empleo temporal el que más se veía afectado por la crisis, en la actualidad, y gracias a la Reforma Laboral, son los trabajadores fijos los que están sufriendo las consecuencias. La menor indemnización por despido facilita el mismo como método de ahorro para las empresas.

Estas deben respetar las condiciones de los convenios en cuanto a la progresiva subida de sueldos pactada, pero se deshacen de trabajadores para cuadrar las cuentas. Los defensores de la Reforma Laboral consideran que es el primer paso, amargo eso sí, para dinamizar el mercado laboral. Y es que es largo plazo cuando se prevé que esta reforma tenga sus frutos. Por el momento, lo que deja es un reguero de despidos al reducirse las indemnizaciones.

Según datos del INE el sueldo medio de los españoles asciende a unos 1841 euros contando pagas extras, complementos y atrasos. Una cifra aparentemente importante y que se aleja de la percepción popular del sueldo de un trabajador español. Solo se trata de la media, ya que una gran parte de los trabajadores no llegan a 1.000 euros.

A pesar de la subida media del 1.2%, tras la Reforma Laboral las empresas también pueden rebajar el sueldo unilateralmente, presentando, eso sí, justificaciones de tipo económico. La situación económica del país y de la Unión Europea no hace concebir muchas esperanzas de que la evolución de los sueldos se equipare nuevamente a la subida de precios.