Siguen creciendo los ERE tras la aprobación de la Reforma Laboral

Este primer semestre del año está dejando un reguero de noticias negativas vinculadas al empleo. Los datos que recoge el Boletín de Estadísticas Laborales manifiestan un apreciable incremento de los Expedientes de Regulación de Empleo. Un incremento que era esperado por el Gobierno y los sindicatos.

Desde fuentes gubernamentales siempre se ha señalado que la reforma tendría unos efectos positivos a largo plazo y que en los primeros meses aun no se daría un cambio de ritmo en la destrucción de empleo. A pesar de estos avisos, los datos recogidos de los cuatro primeros meses del año no hacen más que aumentar la incertidumbre entre los trabajadores.

De los afectados por los ERE se ha dado un aumento del 17% en los despidos. Los ERE de suspensión, es decir aquellos trabajadores que no acuden al trabajo de manera temporal, se ha disparado. Un 82% más que en el mismo periodo del año anterior. Por último, los ERE de reducción de jornada laboral ascienden en un 24%. Tan solo son los datos que abarcan el periodo de tiempo desde enero a mayo, pero no parece que la tendencia vaya a cambiar en los próximos meses.

La Reforma Laboral, introducía, entre otras novedades, una mayor facilidad para el empresario de poner en marcha Expedientes de Regulación de Empleo. Antes de la llegada de la nueva ley, los representantes de trabajadores se tenían que poner de acuerdo con el empresario para que el ERE se llevase a cabo.
Teóricamente, la nueva Reforma tiene como objetivo acelerar los trámites permitiendo una mayor flexibilidad laboral para evitar los cierres o las quiebras de las empresas. A largo plazo se pretende que el mercado laboral español esté mejor adaptado a al nuevo escenario económico. En la práctica, la consecuencia está siendo un aumento importante de los despidos y de las reducciones de jornada.

El verano suele ser un momento de tregua para el desempleo. En junio descendió notablemente el paro. A partir de setiembre será el momento de volver a valorar los efectos de la Reforma.

El paro desciende en julio por cuarto mes consecutivo

El desempleo acumula cuatro meses de descensos, con una caída total de poco más de 160.000 personas. Cualquier bajada, en un escenario de crisis como el que vive la economía española, es buena, pero un análisis más pormenorizado de los datos arroja perspectivas muy poco halagüeñas para los más de cuatro millones de españoles en busca de ofertas de empleo que le ayuden a encontrar un trabajo.

Como es sabido, los meses de verano son, tradicionalmente, época de mayor contratación gracias, especialmente, al sector turístico. Durante el año pasado, en el periodo que va de mayo a agosto, el descenso fue de 250.000 personas. De esta forma, y falta del último mes del verano, los números muestran un crecimiento muy bajo del empleo.

Además, echando un vistazo a los datos por sectores, tampoco pueden extraerse análisis muy positivos. Aumenta muy ligeramente el paro en los servicios, que es el sector que habitualmente desciende en estas fechas. La mayor creación de empleo se ha dado en la construcción.

Por Comunidades Autónomas el mayor descenso del desempleo se ha dado en Andalucía, seguida por Galicia y Castilla y León. Sin embargo, el paro sube en cuatro Comunidades, con un repunte más elevado en Castilla-La Mancha y Madrid.

Por otro lado, la firma de contratos indefinidos sube un raquítico 1,39% con respecto al mismo mes del año pasado. Una de los objetivos de la controvertida Reforma Laboral era promocionar este tipo de contrataciones en detrimento de las temporales. Deberemos esperar para comprobar si de aquí a final de año continúa subiendo la contratación indefinida.

Por último hay que señalar un dato negativo que cada vez se torna más dramático. En el mes de junio la tasa de cobertura por desempleo es del 66% descendiendo algo más de 4 puntos con respecto al mismo mes del año pasado. Esto significa que cada vez hay más parados sin ningún tipo de prestación. Es, sin duda, una de las consecuencias inevitables de esta inoperancia del mercado laboral. Son los últimos afectados por la crisis económica y los que peores perspectivas tienen para el futuro, ya que se espera que tras los meses de verano el desempleo vuelva aumentar, alcanzando, posiblemente, un nuevo máximo histórico.

Malos tiempos para el empleo público

La eliminación de la paga extra de Navidad a los funcionarios ha marcado el inicio de las protestas de este colectivo. Con un paro desbocado desde hace años, los empleados públicos sufren también los efectos de una crisis que afecta a todo el conjunto del mercado laboral. Primero fue la empresa privada y como era de esperar, los recortes y ajustes también llegan a las instituciones públicas.

La supresión de la paga extra no es otra cosa que una baja de sueldo para aliviar en cierto modo las cuentas del Estado. Las críticas no han tardado en llegar. Los funcionarios de carrera consideran que no son los responsables de la crisis. Sin embargo, encontrar a los “responsables la situación” y bajarles el sueldo es poco menos que imposible de ejecutar en la práctica. Los cruces de acusaciones entre diferentes colectivos de trabajadores tampoco se han hecho esperar y nadie se pone de acuerdo sobre quién debe pagar los platos rotos. La realidad dice que al final, pocos trabajadores saldrán indemnes de esta crisis.

Con la dramática situación económica de este país, muchos expertos empiezan a cuestionar el modelo de las administraciones públicas. Mientras la Administración General del Estado ha tratado de adaptarse a los nuevos tiempos, las Autonómicas han ido aumentando sus empleados públicos mientras la economía española entraba en serias dificultades.

¿Sobran funcionarios? Dependiendo de las fuentes que se tomen en consideración las opiniones difieren. Según algunos analistas sobran 900.000 empleados públicos. Otros consideran que la raíz del problema se encuentra en la gran cantidad de entidades públicas que las Comunidades Autónomas han inflado con personal contratado.

Son estos trabajadores los que ahora son cuestionados, situándoles en muchos casos, como consecuencia del nepotismo endémico de los diferentes gobiernos españoles. Sin embargo, las Comunidades Autónomas no están por la labor de prescindir de muchas de estos entes públicos que consideran importantes para el progreso de sus territorios.

La solución para la crisis del empleo público es, como en otros ámbitos laborales, compleja de abordar sin generar conflicto social.

El Gobierno retira la ayuda de 400€ a los parados

El denominado Plan Prepara también se elimina. Dentro del nuevo rumbo que está llevando a cabo el Ministerio de Empleo, caracterizado por una revisión integral de las prestaciones por desempleo, se ha decidido terminar con la ayuda de 400 euros para parados que no tuviesen derecho a otra prestación ni al subsidio por desempleo.

Esta ayuda excepcional se aplicaba a través de un itinerario de reinserción que los beneficiarios debían seguir con el fin de añadir competencias laborales que permitiesen unas mejores perspectivas laborales de futuro. En muchos casos, era la única fuente de ingresos de estos parados.

Según los datos del Gobierno el nivel de reinserción laboral de estos parados era del 6%, una cifra muy baja que no cumplía las expectativas para las que fue ideado el Plan Prepara. Los sindicatos, tienen otra visión del asunto y consideran un éxito su aplicación. Perspectivas demasiado opuestas que no aclaran el verdadero alcance del Plan.

Desde que se inició el programa unos 400.000 parados se beneficiaron de él. Es evidente que sufrirán la eliminación de esta ayuda excepcional. Con un mercado laboral que sigue sin recuperarse, y que según los últimos datos procedentes de diferentes organismos va a seguir empeorando en los próximos meses, los parados de larga duración que no tienen subsidio ni prestación se encuentran en una situación dramática que a juicio de los sindicatos conduce “a la pobreza de forma irremediable”.

Por otro lado, no parece que el Plan tuviese una buena organización ni que, en la práctica, favoreciese la reinserción laboral de los beneficiarios. No sirve de mucho cobrar 400 euros durante unos meses si al finalizar la ayuda el parado está igual que estaba.

Así las cosas, el Ministerio de Empleo deberá ingeniárselas para ofrecer alternativas más sólidas a los parados en situación más dramática intentando sortear los ajustes cada vez más duros del Gobierno. La solución parece complicada.

Los nuevos ajustes amenazan a las empresas

El paquete de medidas del Gobierno para atajar el déficit público también afectará a las empresas. En un contexto económico cada vez más dramático muchas pequeñas y medianas empresas sufrirán de manera colateral o directa los efectos de los recortes. La aprobación de medidas para aumentar la recaudación del impuesto de sociedades tendrá una importante repercusión tanto en las grandes empresas como en las pymes. Sin embargo, estas últimas, más débiles en muchos casos, sufrirán un duro golpe a su ya comprometida situación.

De esta forma, se endurecen los pagos fraccionados para adelantar al máximo la tributación. El objetivo por parte del Gobierno es tener liquidez lo antes posible, a cambio de poner más dificultades a las empresas a nivel fiscal lo que podría traer más despidos, reducciones de plantillas o cierres en las empresas en peores dificultades.

A estas medidas hay que añadir el cambio que se produce en las bonificaciones por contratación que habían aparecido en los últimos años con el fin de beneficiar a colectivos con dificultades de incorporación al mercado laboral.

Así, desaparecen, por ejemplo, las subvenciones a empresas de menos de 50 trabajadores que contraten a una persona menor de 30 años o de más de 45 años que hayan estado, al menos un año en el paro. En este caso, además, estas bonificaciones dejan de existir también para las contrataciones actuales. Es decir, se aplica tanto a nuevos contratos como a aquellos que ya se estén beneficiando de las bonificaciones.
Este hecho puede perjudicar el balance de las empresas que no contaban con nuevos recortes a su maltrecha economía. Es de suponer, que las grandes compañías puedan hacer frente con mayor solvencia a los ajustes que las pymes.

El Gobierno ha señalado en los últimos meses que su prioridad era favorecer a los emprendedores y las pequeñas y medianas empresas que son las encargadas de dinamizar el mercado laboral. Todas estas medidas van en la dirección contraria. Es un hecho que este Gobierno se está encontrando con enormes dificultades para cuadrar el déficit y la solución que encuentra es reducir gastos y aumentar impuestos. Las consecuencias no pueden ser otras que agravar la crisis económica del país, al menos, a corto plazo.

Recorte en los subsidios a los mayores de 45 años

Además de la reducción de la prestación por desempleo a partir del sexto mes, el Gobierno ha introducido diversas modificaciones en otros subsidios. Se trata de medidas que no aparecieron en los discursos públicos en el parlamento pero que ya hacen acto de presencia en el Boletín Oficial del Estado.

Una de estas medidas es la supresión del subsidio especial para mayores de 45 años, que deberán acogerse al subsidio ordinario. Como el resto de medidas afecta solo a los nuevos demandantes y no a las personas que ya lo percibían. Por otro lado, el subsidio que hasta ahora se aplicaba a las personas mayores de 52 años que hayan cotizado por desempleo, al menos durante 6 años, pasará a otorgarse a partir de los 55 años.

También se endurece el régimen de acceso a la Renta Activa de Inserción. De esta forma, el demandante deberá haber agotado el subsidio por desempleo para aquellas personas que tiene más de 45 años, deberán ser parados de larga duración y que en el periodo de inscripción ininterrumpida como demandante de empleo, un año como mínimo, no se haya rechazado ninguna oferta de empleo, ni se haya negado a participar en acciones de promoción, formación o reconversión profesionales.

Estas medidas aun no ha sido del todo asimiladas por los ciudadanos. Se trata de un torrente de recortes a varios de los colectivos más sensibles. Los parados de larga duración y de edades avanzadas suelen tener más dificultad para lograr una reinserción en el mercado laboral. Por ello, en los últimos años han aparecido medidas para favorecer su reincorporación con ayudas que hiciesen más llevadero el trago económico que supone quedarse sin trabajo.

Por otro lado, todas estas medidas de recortes a los subsidios y a las prestaciones también hacen olvidar otro colectivo que aun lo está pasado peor: aquellos desempleados que han agotado su prestación y continúan en el paro.

Recortes en la prestación por desempleo

Parecía uno de los ámbitos intocables para el Gobierno actual, pero las prestaciones por desempleo también sufren recortes. Las reformas iniciadas desde que el Partido Popular ganó las elecciones siguen la línea de reducir al máximo el gasto público. El objetivo es cumplir con las exigencias de déficit que vienen desde la Unión Europea.

Tal vez no era la intención del Gobierno pero la situación dramática que sigue viviendo la economía fuerza a realizar nuevos recortes, al menos así es como se presenta el nuevo paquete de medidas desde fuentes gubernamentales. Y lo que nadie esperaba se ha producido. El colectivo de desempleados que más sufre los efectos de la crisis también verá reducidos sus ingresos.

Los nuevos parados que se incorporen a la prestación recibirán a partir del sexto mes un 50% de la base reguladora frente al 60% que había hasta ahora. Es una reducción del 10% que, según el Gobierno, tiene como fin animar a la búsqueda de empleo. Lógicamente, esta afirmación no ha tenido muy buena acogida entre los parados que dedican muchas horas a buscar trabajo sin éxito.

Un desempleado con derecho a prestación, es decir si había trabajado de manera continuada durante un periodo de tiempo, cobraba hasta ahora un 70% de su base reguladora (que equivale al último salario). A partir del sexto mes pasa a cobrar el 60%. La diferencia es que los trabajadores que pierdan su trabajo a partir de ahora cobrarán el 50% a partir del sexto mes. Por lo tanto, esta medida no afecta a los parados que ya estén recibiendo la prestación en la actualidad.

Por otro lado, la duración máxima de esta prestación se mantiene en un máximo de 24 meses. Para cobrar el paro durante dos años, se ha debido trabajar a tiempo completo seis años o más.

De esta manera el recorte para los desempleados no es muy cuantioso pero si establece un peligroso precedente. Y es que es la primera vez en la historia de la democracia que baja la prestación por desempleo.

La OCDE urge a España a crear empleo

El informe de “Perspectivas para el empleo 2012” de la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico) arroja pocas luces sobre el futuro del empleo en España. Según sus conclusiones el paro pasará del 25% el año que viene situando a nuestro país como el de mayor tasa de desempleo de las Estados desarrollados.

El mercado laboral español necesitaría crear 3,2 millones de empleo en los tres próximos años para volver a los niveles previos a la crisis, algo que se antoja extremadamente difícil de cumplir. Las perspectivas macroeconómicas a nivel nacional y europeo no invitan a confiar en una recuperación del empleo, a pesar de la notable bajada del paro registrada durante el mes de junio.

El informe de la OCDE, así mismo, cuestiona el sistema laboral español. La protección laboral de los trabajadores y la proliferación de contratos temporales perjudica, a juicio de la OCDE, el progreso del mercado laboral español y su adaptación a las nuevas circunstancias económicas. Se considera que con esta situación es difícil dinamizar el empleo.

¿Cuáles son las recetas que da este organismo? Invita a las empresas a que traten de evitar el despido como único método de ajuste en tiempos de crisis favoreciendo la flexibilización de salarios y las condiciones laborales. Es decir, una bajada en los sueldos y reducción del horario de trabajo para tratar de sortear el despido de los trabajadores.

El informe también llama la atención sobre las enormes dificultades de los colectivos más jóvenes para encontrar empleo y el exceso de contratos temporales que se dan en este ámbito. Esta dualidad entre protección laboral y exceso de temporalidad perjudica el progreso del mercado laboral español, a juicio de la OCDE.

Por último, el informe también invita a reorganizar los seguros de desempleo eliminando incentivos que pueden tener un efecto negativo en la búsqueda de empleo y la contratación por parte de las empresas.

La UE alerta de la situación de los becarios españoles

Cada vez más, muchos jóvenes se integran en el mercado laboral a través de las becas. Se trata de opciones muy apetecibles para un gran número de estudiantes o recién licenciados que no dudan en aceptar cualquier condición de trabajo con tal de tener una primer experiencia laboral.

El mercado de trabajo en España está en situación muy negativa y una beca puede ser la solución momentánea. Pero la Comisión Europea, a través de un informe sobre la situación de los becarios y los contratados en prácticas en España, alerta sobre los abusos que están sufriendo estos nuevos trabajadores.

Los beneficios fiscales que las empresas obtienen a través de este tipo de contratos llevan a las mismas a ofertas un buen número de becas. A la hora de la verdad, muchos de estos becarios sobrepasan con creces sus atribuciones y su número de horas de trabajo. Según el informe, las prácticas en España carecen de límites legales claros y es por ello que se termina dando una gran flexibilidad laboral.

Esta flexibilidad es interpretada por los empleadores como una posibilidad de sacar el mayor rendimiento posible a sus becarios, a modo de horas extras y labores que pueden ir mucho allá de sus responsabilidades.
Con la llegada de la crisis se ha “institucionalizado” la beca como condición previa casi indispensable para integrarse en el mercado de trabajo. Es un hecho que cada vez hay menos opciones laborales para los jóvenes. Si bien las becas pueden traer consigo un exceso de carga de trabajo no equiparable al beneficio económico, también es un hecho que es la mejor manera de que los jóvenes tomen conciencia de lo que les espera.

La Comisión Europea considera que “los salarios son insuficientes y aboga por una mejora en las condiciones laborales de los becarios y los trabajadores en prácticas españoles”. Una mejora que difícilmente llegará en próximas fechas teniendo en cuenta la situación del mercado laboral.

El paro baja en casi 100.000 personas durante el mes de junio

El desempleo ofrece una tregua. Tras unos meses nefastos, junio ha marcado un descenso histórico de casi 100.000 personas. Se trata de la mayor bajada del paro en este mes desde 1996, año en el que se empezaron a recoger estos datos. Como era de esperar, el sector turístico ha sido el encargado de dinamizar el ámbito laboral.

El turismo en España ha vivido momento delicados durante la crisis, pero siempre ha estado un punto por encima de la mayor parte del resto de sectores. El buen clima, la notable oferta hotelera y los elevados precios de otras zonas turísticas hacen que muchos europeos sigan apostando por la Península Ibérica como destino para sus vacaciones. Todo ello provoca que el sector requiera nuevos trabajadores para dar servicio a los turistas y viajeros.

De esta manera, es el sector servicios el que logra un descenso del paro más acusado, con más de 50.000 personas. Por su parte, el ámbito de jóvenes menores de 25 años también ha logrado unas buenas cifras descendiendo en poco más de 37.000 personas, lo que supone una bajada del 7,61%.

Otro dato positivo es el de que procede las afiliaciones a la Seguridad Social que han aumentado en más de 31.000 nuevos afiliados. Este dato contrasta con el que se produjo en el mismo mes del año pasado cuando descendió en 5.612. En estas buenas cifras también ha influido el fin del Régimen Especial del Hogar que ha llevado a muchos trabajadores del sector a la afiliación a la Seguridad Social.

Por Comunidades Autónomas, la mayor bajada del paro se ha producido en Andalucía, seguida de Cataluña y la Comunidad Valenciana. En el resto de comunidades, el paro desciende en todas, siendo la menor bajada porcentual la de La Rioja y Navarra.

De esta manera, es la mayor bajada del desempleo desde que se inició la serie histórica. Son buenos datos, pero habrá que esperar al término del año para comprobar si es solo un espejismo veraniego o el principio del fin de la destrucción de empleo.