La Junta, el empresario, el sindicalista y los eres falsos

Esto se lo cuentas a alguien de fuera y piensa que le estás contando la última película de mafiosos que has visto. Mas que un caso siendo juzgado parece un thriller tipo “El Padrino”, y es que tien todos los ingredientes: Empresarios que pagan comisiones a sindicalistas corruptos, la administración publica que crea un sistema para jubilar a amigos del régimen que no tienen derecho a la jubilación, sí esa que para poder percibirla ahora hay que cotizar 40 años,

Si no fuera por que es un caso real en proceso judicial, pensarías que te estoy contando la última película de mafiosos que he visto.  Como verás, mas que un caso real parece un thriller tipo “El Padrino”, y es que no le falta de nada: Empresarios que pagan comisiones a sindicalistas corruptos; la administración publica que crea un sistema para jubilar a amigos del régimen que no tienen derecho a la jubilación, sí esa que para poder percibirla ahora hay que cotizar 40 años; Políticos que compran “polvitos blancos” con dinero público; etc.

Según el informe de la Guardia Civil en poder de la Juez del caso “ERES falsos” de la Junta de Andalucía, José María Ruiz Mateos podría haber pagado en su domicilio de Somosaguas comisiones al sindicalista de UGT Juan Lanzas, imputado en el caso. Según el testimonio del ex abogado del Sr. Ruiz Mateos, Joaquín Ivancos,  Lanzas cobraba 600.000 € de comisión por cada ERE que le encargaran amañar en la Junta, y en el caso del empresario jerezano fueron varias las empresas que hicieron uso de este servicio.

…y cómo se haciá el pago de las comisiones? Has acertado de pleno: En sobres cerrados con 20 0 25.000 € pagados semanal o quincenalmente y… bingo, en billetes de 500€  ¿Y a cuanto asciende la cosa..? nada, unos 3 milloncitos de Euros de nada. Esa es la cantidad que el tal Juan Lanzas pudo cobrar por la gestión de los ERE de las empresas de Ruiz Mateos. Esto supuestamente, claro, y siempre según lo declarado por el letrado a la Guardia Civil.

En fin, ya veremos en que queda todo esto porque parece que la cosa no se va a quedar en el consejero de empleo sino que va a ascender algunos peldaños en el escalafón de cargos de la Junta… Presuntamente

 

Cambios en las prejubilaciones

Los últimos meses están siendo un reguero de malas noticias para el empleo. Las continuas subidas del desempleo están lastrando el mercado laboral hasta límites imprevistos. Nadie sabe a ciencia cierta cuál será el fin de la sangría de despidos que vive la mayor parte de las empresas. A todo ello hay que añadir un incremento de los ERE, que según los sindicatos, viene dado por el cambio de la Reforma Laboral hacia una mayor flexibilidad.

A esto hay que añadir un previsible cambio en las condiciones de las prejubilaciones de los trabajadores más veteranos. La prejubilación se ha convertido en los últimos años en una constante tanto en las empresas privadas como en el ámbito público. Los agentes sociales siempre han visto como un mal menor este hecho.
Una prejubilación supone que el trabajador es despedido pero gozando de unas mayores ventajas. Se trata de que las empresas puedan aligerar su plantilla sin que estos trabajadores sufran las mismas consecuencias que los despidos ordinarios. El Gobierno, sin embargo, podría modificar en las próximas semanas las condiciones de las prejubilaciones.

Una enmienda presentada por el Partido Popular podría librar a las empresas con beneficios de pagar el paro y las cotizaciones sociales de los mayores de 50 años afectados por regulaciones de empleo realizadas hasta el 27 de abril del año pasado. Hasta ahora, las empresas con beneficios debían pagar las prestaciones si despedían a más de 100 personas en periodos de tres años.

La medida puede tener una enorme trascendencia, ya que son muchas las empresas que en los últimos meses se han lanzado a establecer regulaciones de empleo para cuadrar sus cuentas aprovechando el nuevo marco de la Reforma Laboral.

No obstante, se trata de una enmienda todavía no aprobada por lo que deberemos esperar para ver si sus consecuencias son reales. Lo que parece evidente es que desde el Gobierno se están planteando medidas para tratar de mejorar el estado financiero de las empresas. El problema es que esas mejoras pueden tener consecuencias negativas en los trabajadores despedidos. Se trata, sin duda, de una situación peliaguda en la que Gobierno, agentes sociales y patronal tendrán mucho que negociar.