facebook twitter Google +
Crear CV Buscar candidatos Publicar ofertas
cat-right

Cambios en las prejubilaciones

Los últimos meses están siendo un reguero de malas noticias para el empleo. Las continuas subidas del desempleo están lastrando el mercado laboral hasta límites imprevistos. Nadie sabe a ciencia cierta cuál será el fin de la sangría de despidos que vive la mayor parte de las empresas. A todo ello hay que añadir un incremento de los ERE, que según los sindicatos, viene dado por el cambio de la Reforma Laboral hacia una mayor flexibilidad.

A esto hay que añadir un previsible cambio en las condiciones de las prejubilaciones de los trabajadores más veteranos. La prejubilación se ha convertido en los últimos años en una constante tanto en las empresas privadas como en el ámbito público. Los agentes sociales siempre han visto como un mal menor este hecho.
Una prejubilación supone que el trabajador es despedido pero gozando de unas mayores ventajas. Se trata de que las empresas puedan aligerar su plantilla sin que estos trabajadores sufran las mismas consecuencias que los despidos ordinarios. El Gobierno, sin embargo, podría modificar en las próximas semanas las condiciones de las prejubilaciones.

Una enmienda presentada por el Partido Popular podría librar a las empresas con beneficios de pagar el paro y las cotizaciones sociales de los mayores de 50 años afectados por regulaciones de empleo realizadas hasta el 27 de abril del año pasado. Hasta ahora, las empresas con beneficios debían pagar las prestaciones si despedían a más de 100 personas en periodos de tres años.

La medida puede tener una enorme trascendencia, ya que son muchas las empresas que en los últimos meses se han lanzado a establecer regulaciones de empleo para cuadrar sus cuentas aprovechando el nuevo marco de la Reforma Laboral.

No obstante, se trata de una enmienda todavía no aprobada por lo que deberemos esperar para ver si sus consecuencias son reales. Lo que parece evidente es que desde el Gobierno se están planteando medidas para tratar de mejorar el estado financiero de las empresas. El problema es que esas mejoras pueden tener consecuencias negativas en los trabajadores despedidos. Se trata, sin duda, de una situación peliaguda en la que Gobierno, agentes sociales y patronal tendrán mucho que negociar.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *