El pluriempleado español

La firma Randstad, especializada en recursos humanos y selección de personal, ha llevado a cabo un estudio para determinar el nivel de pluriempleo que existe el mercado laboral español. Las cifras recogidas muestran que un 53% de los españoles ha combinado, al menos, dos trabajos en alguna ocasión. Los datos pueden parecer abultados, pero se comprenden analizando la situación actual de la economía española.

Con una bajada notable de salarios, un incremento de los trabajos a tiempo parcial y una mayor dificultad para firmar contratos importantes y de larga duración, los trabajadores españoles deben adaptarse al escenario de crisis tratando de llegar a un mínimo mensual para poder continuar con su estilo de vida. Este mínimo mensual ya no se puede obtener de un solo trabajo, en muchos casos.

El pluriempleo puede perjudicar al trabajador si las exigencias son excesivas. Combinar dos o más trabajos distintos no es sencillo. Sin embargo, la diversificación y la experiencia que se gana en una situación de pluriempleo pueden beneficiar y enriquecer abriendo caminos distintos, especialmente para aquellos trabajadores más jóvenes.

Y es que según los datos del estudio de Randstad, la franja de edad entre25 y 29 años es la más pluriempleada. Así mismo, existe un mayor porcentaje de personas que hayan combinado más de un trabajo entre los profesionales sin una formación determinada. Por otro lado, no existe apenas diferencia entre hombres y mujeres, siendo ambos colectivos muy permeables al pluriempleo. Por regiones, cántabros, aragoneses y murcianos son los que reconocen haber compatibilizado más de un trabajo a lo largo de sus carreras.

El pluriempleo goza de buena salud. Sin embargo existe una división de opiniones respecto a sus repercusiones en la vida de los trabajadores. En algunos casos, se interpreta como un mal menor, dada la situación económica. En otros, se valora como una posibilidad de enriquecimiento personal. Todo depende de los trabajos desarrollados y de las condiciones de los mismos.

Lo que parece evidente es que el pluriempleo no dejará de crecer en los próximos años. La situación económica obliga a los trabajadores a la innovación en la búsqueda de empleo y de mejores condiciones laborales. Conseguir un contrato seguro, económicamente notable y de larga duración parece testimonio de un pasado que se aleja.

Menos vacaciones para mantener el empleo

La actitud de los trabajadores con respecto a sus vacaciones está evolucionando con la situación económica. Según un estudio de Randstad, un 70% estaría dispuesto a reducir el número de días de asueto para mantener el puesto de trabajo. La encuesta señala, así mismo, que los trabajadores son más reticentes a prescindir de días muy señalados como las vacaciones de Navidad.

Sin duda, se trata de una evolución importante que viene definida por los cambios que se están produciendo en el mercado laboral y que tienen como consecuencia un mayor temor a perder el empleo. En este sentido, la incertidumbre que vive buena parte de los trabajadores obliga a ofrecer mayores concesiones a las empresas con el único fin de mantener el empleo.

Tradicionalmente se ha considerado al trabajador español como uno de los que más días de asueto tiene a lo largo de año. Sin embargo, echando un vistazo a los datos comparativos con otros países de la Unión Europea se puede observar que la media de horas de trabajo al año en España es superior a la de otros estados de la zona Euro. En nuestro país la cifra es de 1.653 horas, mientras que en Alemania es de 1.418. Por el contrario, existe una mayor cantidad de días festivos en España en comparación con Alemania o Francia.

Con la irrupción de la crisis, muchos empresarios demandan un mayor compromiso en el trabajador. Este ha llegado, no tanto por fidelidad a la empresa, sino por incertidumbre. Se prefiere sacrificar días de asueto o hacer más horas extras si, a cambio, se mantiene el puesto. No parece que el rendimiento de un trabajador en un constante estado de incertidumbre vaya a ser mayor.

Ese es, quizás, el punto fundamental que define la calidad del trabajo desarrollado. No por permanecer más horas en el puesto de trabajo se consigue un alto rendimiento. Sea como fuere, parece evidente que los trabajadores están dispuestos a hacer más sacrificios para evitar verse en la cola del paro.

formación. El Gobierno prorroga el Plan Prepara

El denominado Plan Prepara se venía debatiendo en las últimas semanas por parte de casi todos los grupos políticos. En un clima de recortes sociales como el actual, el Gobierno parecía dejar caer que no iba a prorrogar esta ayuda, que consiste en una prestación a parados de larga duración a cambio de comprometerse a seguir un itinerario de formación para facilitar su reingreso en el mercado laboral.

La mayor parte de grupos políticos de la oposición demandaban al Gobierno una prórroga en el Plan Prepara que, teóricamente, beneficia a los parados en una situación más dramática. El Gobierno tenía hasta finales del mes de agosto para ponerse en marcha si quería volver a apostar por este Plan. Y ha sido a última hora cuando se ha anunciado que, definitivamente, continuará la ayuda.

El Plan Prepara fue puesto en marcha en febrero de 2011 por el anterior Ejecutivo comandado por Zapatero. Dada la situación del mercado laboral y la dificultad para encontrar trabajo de algunos colectivos se trazó este Plan con el fin de orientar a parados de larga duración y facilitarles mayores opciones laborales.

El actual Gobierno del Partido Popular modifica, además, la cuantía para los parados con dos cargas familiares, además del cónyuge. En principio pasa de 399 euros a 450. Fátima Bañez, ministra de Empleo, ha señalado que “el Gobierno quiere dejar claro que lo importante es que nadie que realmente lo necesite se encuentre desprotegido en la salida de la crisis”. Así mismo, confirma que el objetivo del Plan seguirá siendo “mejorar la empleabilidad de los beneficiarios con el objetivo de facilitar su inserción en el mercado de trabajo”.

Desde algunos sectores se había criticado el funcionamiento de este Plan que daba una cobertura social a parados que vivían en casa de sus padres independientemente de su nivel económico. Por el momento, no se ha aclarado si se aplicarán más modificaciones.

El Gobierno parece que ha jugado con los tiempos, mostrando un cierto desinterés por el Plan para posteriormente prorrogarlo. Tras los dolorosos recortes, el PP ha querido mostrar una cara amable antes de anunciar nuevas medidas tras el final del verano.

La reestructuración de Iberia provocará una reducción de plantilla

La fusión de Iberia con British Airways, que ha dado como resultado la creación de International Airlines Group (AIG), va tener consecuencia negativas en la plantilla de la firma española. El proceso de reestructuración que finalizará en setiembre no “podrá evitar la pérdida de empleo”, en palabras del consejero-delegado del grupo, Willie Walsh.

El plan pivotará en torno a “la reducción de tamaño a corto plazo, la remodelación de la red con el fin de alcanzar unos mayores ingresos unitarios y una reevaluación de todos los aspectos del negocio para obtener una base de costes competitiva y un servicio que permita conseguir un crecimiento rentable a corto plazo”, según Walsh.

Los problemas de Iberia están lastrando enormemente los resultados de la sociedad que perdió 251 millones de euros en el primer semestre de 2011. En el mismo periodo del año anterior las ganancias habían sido de 88 millones. ¿A qué se debe este brusco cambio? Según Walsh a la mala situación que atraviesa Iberia y a las subidas en los precios de los carburantes y de las tasas aeroportuarias aprobadas por el Gobierno español en los últimos meses. Estas han repercutido negativamente en Iberia que ha tenido una pérdida adicional de 20 millones de euros en el segundo trimestre de año.

Para capear el temporal, AIG ha puesto en marcha una serie medidas que pasan, entre otras cosas, por una profunda reestructuración de Iberia. Habrá una reducción del tamaño de la compañía española, que traerá pérdidas de empleos, y una remodelación de la red con el fin de aumentar los ingresos unitarios.
Para Walsh existe una “gran diferencia” entre los resultados de British Airways e Iberia y las medidas intentan paliar esa disparidad de beneficios. Con la reestructuración se busca un “crecimiento rentable a largo plazo”.

No todo son noticias negativas para Iberia ya que la filial de la aerolínea española, Iberia Express, ha marcado “unos excelente comienzos” según el consejero-delegado de AIG y ya empieza a ser rentable.

Siguen creciendo los ERE tras la aprobación de la Reforma Laboral

Este primer semestre del año está dejando un reguero de noticias negativas vinculadas al empleo. Los datos que recoge el Boletín de Estadísticas Laborales manifiestan un apreciable incremento de los Expedientes de Regulación de Empleo. Un incremento que era esperado por el Gobierno y los sindicatos.

Desde fuentes gubernamentales siempre se ha señalado que la reforma tendría unos efectos positivos a largo plazo y que en los primeros meses aun no se daría un cambio de ritmo en la destrucción de empleo. A pesar de estos avisos, los datos recogidos de los cuatro primeros meses del año no hacen más que aumentar la incertidumbre entre los trabajadores.

De los afectados por los ERE se ha dado un aumento del 17% en los despidos. Los ERE de suspensión, es decir aquellos trabajadores que no acuden al trabajo de manera temporal, se ha disparado. Un 82% más que en el mismo periodo del año anterior. Por último, los ERE de reducción de jornada laboral ascienden en un 24%. Tan solo son los datos que abarcan el periodo de tiempo desde enero a mayo, pero no parece que la tendencia vaya a cambiar en los próximos meses.

La Reforma Laboral, introducía, entre otras novedades, una mayor facilidad para el empresario de poner en marcha Expedientes de Regulación de Empleo. Antes de la llegada de la nueva ley, los representantes de trabajadores se tenían que poner de acuerdo con el empresario para que el ERE se llevase a cabo.
Teóricamente, la nueva Reforma tiene como objetivo acelerar los trámites permitiendo una mayor flexibilidad laboral para evitar los cierres o las quiebras de las empresas. A largo plazo se pretende que el mercado laboral español esté mejor adaptado a al nuevo escenario económico. En la práctica, la consecuencia está siendo un aumento importante de los despidos y de las reducciones de jornada.

El verano suele ser un momento de tregua para el desempleo. En junio descendió notablemente el paro. A partir de setiembre será el momento de volver a valorar los efectos de la Reforma.

El paro desciende en julio por cuarto mes consecutivo

El desempleo acumula cuatro meses de descensos, con una caída total de poco más de 160.000 personas. Cualquier bajada, en un escenario de crisis como el que vive la economía española, es buena, pero un análisis más pormenorizado de los datos arroja perspectivas muy poco halagüeñas para los más de cuatro millones de españoles en busca de ofertas de empleo que le ayuden a encontrar un trabajo.

Como es sabido, los meses de verano son, tradicionalmente, época de mayor contratación gracias a las ofertas de trabajo en hostelería y turismo. Durante el año pasado, en el periodo que va de mayo a agosto, el descenso fue de 250.000 personas. De esta forma, y falta del último mes del verano, los números muestran un crecimiento muy bajo del empleo.

Además, echando un vistazo a los datos por sectores, tampoco pueden extraerse análisis muy positivos. Aumenta muy ligeramente el paro en los servicios, que es el sector que habitualmente desciende en estas fechas. La mayor creación de empleo se ha dado en la construcción.

Por Comunidades Autónomas el mayor descenso del desempleo se ha dado en Andalucía, seguida por Galicia y Castilla y León. Sin embargo, el paro sube en cuatro Comunidades, con un repunte más elevado en Castilla-La Mancha y Madrid.

Por otro lado, la firma de contratos indefinidos sube un raquítico 1,39% con respecto al mismo mes del año pasado. Una de los objetivos de la controvertida Reforma Laboral era promocionar este tipo de contrataciones en detrimento de las temporales. Deberemos esperar para comprobar si de aquí a final de año continúa subiendo la contratación indefinida.

Por último hay que señalar un dato negativo que cada vez se torna más dramático. En el mes de junio la tasa de cobertura por desempleo es del 66% descendiendo algo más de 4 puntos con respecto al mismo mes del año pasado. Esto significa que cada vez hay más parados sin ningún tipo de prestación. Es, sin duda, una de las consecuencias inevitables de esta inoperancia del mercado laboral. Son los últimos afectados por la crisis económica y los que peores perspectivas tienen para el futuro, ya que se espera que tras los meses de verano el desempleo vuelva aumentar, alcanzando, posiblemente, un nuevo máximo histórico.

Malos tiempos para el empleo público

La eliminación de la paga extra de Navidad a los funcionarios ha marcado el inicio de las protestas de este colectivo. Con un paro desbocado desde hace años, los empleados públicos sufren también los efectos de una crisis que afecta a todo el conjunto del mercado laboral. Primero fue la empresa privada y como era de esperar, los recortes y ajustes también llegan a las instituciones públicas.

La supresión de la paga extra no es otra cosa que una baja de sueldo para aliviar en cierto modo las cuentas del Estado. Las críticas no han tardado en llegar. Los funcionarios de carrera consideran que no son los responsables de la crisis. Sin embargo, encontrar a los “responsables la situación” y bajarles el sueldo es poco menos que imposible de ejecutar en la práctica. Los cruces de acusaciones entre diferentes colectivos de trabajadores tampoco se han hecho esperar y nadie se pone de acuerdo sobre quién debe pagar los platos rotos. La realidad dice que al final, pocos trabajadores saldrán indemnes de esta crisis.

Con la dramática situación económica de este país, muchos expertos empiezan a cuestionar el modelo de las administraciones públicas. Mientras la Administración General del Estado ha tratado de adaptarse a los nuevos tiempos, las Autonómicas han ido aumentando sus empleados públicos mientras la economía española entraba en serias dificultades.

¿Sobran funcionarios? Dependiendo de las fuentes que se tomen en consideración las opiniones difieren. Según algunos analistas sobran 900.000 empleados públicos. Otros consideran que la raíz del problema se encuentra en la gran cantidad de entidades públicas que las Comunidades Autónomas han inflado con personal contratado.

Son estos trabajadores los que ahora son cuestionados, situándoles en muchos casos, como consecuencia del nepotismo endémico de los diferentes gobiernos españoles. Sin embargo, las Comunidades Autónomas no están por la labor de prescindir de muchas de estos entes públicos que consideran importantes para el progreso de sus territorios.

La solución para la crisis del empleo público es, como en otros ámbitos laborales, compleja de abordar sin generar conflicto social.

El Gobierno retira la ayuda de 400€ a los parados

El denominado Plan Prepara también se elimina. Dentro del nuevo rumbo que está llevando a cabo el Ministerio de Empleo, caracterizado por una revisión integral de las prestaciones por desempleo, se ha decidido terminar con la ayuda de 400 euros para parados que no tuviesen derecho a otra prestación ni al subsidio por desempleo.

Esta ayuda excepcional se aplicaba a través de un itinerario de reinserción que los beneficiarios debían seguir con el fin de añadir competencias laborales que permitiesen unas mejores perspectivas laborales de futuro. En muchos casos, era la única fuente de ingresos de estos parados.

Según los datos del Gobierno el nivel de reinserción laboral de estos parados era del 6%, una cifra muy baja que no cumplía las expectativas para las que fue ideado el Plan Prepara. Los sindicatos, tienen otra visión del asunto y consideran un éxito su aplicación. Perspectivas demasiado opuestas que no aclaran el verdadero alcance del Plan.

Desde que se inició el programa unos 400.000 parados se beneficiaron de él. Es evidente que sufrirán la eliminación de esta ayuda excepcional. Con un mercado laboral que sigue sin recuperarse, y que según los últimos datos procedentes de diferentes organismos va a seguir empeorando en los próximos meses, los parados de larga duración que no tienen subsidio ni prestación se encuentran en una situación dramática que a juicio de los sindicatos conduce “a la pobreza de forma irremediable”.

Por otro lado, no parece que el Plan tuviese una buena organización ni que, en la práctica, favoreciese la reinserción laboral de los beneficiarios. No sirve de mucho cobrar 400 euros durante unos meses si al finalizar la ayuda el parado está igual que estaba.

Así las cosas, el Ministerio de Empleo deberá ingeniárselas para ofrecer alternativas más sólidas a los parados en situación más dramática intentando sortear los ajustes cada vez más duros del Gobierno. La solución parece complicada.

Los nuevos ajustes amenazan a las empresas

El paquete de medidas del Gobierno para atajar el déficit público también afectará a las empresas. En un contexto económico cada vez más dramático muchas pequeñas y medianas empresas sufrirán de manera colateral o directa los efectos de los recortes. La aprobación de medidas para aumentar la recaudación del impuesto de sociedades tendrá una importante repercusión tanto en las grandes empresas como en las pymes. Sin embargo, estas últimas, más débiles en muchos casos, sufrirán un duro golpe a su ya comprometida situación.

De esta forma, se endurecen los pagos fraccionados para adelantar al máximo la tributación. El objetivo por parte del Gobierno es tener liquidez lo antes posible, a cambio de poner más dificultades a las empresas a nivel fiscal lo que podría traer más despidos, reducciones de plantillas o cierres en las empresas en peores dificultades.

A estas medidas hay que añadir el cambio que se produce en las bonificaciones por contratación que habían aparecido en los últimos años con el fin de beneficiar a colectivos con dificultades de incorporación al mercado laboral.

Así, desaparecen, por ejemplo, las subvenciones a empresas de menos de 50 trabajadores que contraten a una persona menor de 30 años o de más de 45 años que hayan estado, al menos un año en el paro. En este caso, además, estas bonificaciones dejan de existir también para las contrataciones actuales. Es decir, se aplica tanto a nuevos contratos como a aquellos que ya se estén beneficiando de las bonificaciones.
Este hecho puede perjudicar el balance de las empresas que no contaban con nuevos recortes a su maltrecha economía. Es de suponer, que las grandes compañías puedan hacer frente con mayor solvencia a los ajustes que las pymes.

El Gobierno ha señalado en los últimos meses que su prioridad era favorecer a los emprendedores y las pequeñas y medianas empresas que son las encargadas de dinamizar el mercado laboral. Todas estas medidas van en la dirección contraria. Es un hecho que este Gobierno se está encontrando con enormes dificultades para cuadrar el déficit y la solución que encuentra es reducir gastos y aumentar impuestos. Las consecuencias no pueden ser otras que agravar la crisis económica del país, al menos, a corto plazo.

Recorte en los subsidios a los mayores de 45 años

Además de la reducción de la prestación por desempleo a partir del sexto mes, el Gobierno ha introducido diversas modificaciones en otros subsidios. Se trata de medidas que no aparecieron en los discursos públicos en el parlamento pero que ya hacen acto de presencia en el Boletín Oficial del Estado.

Una de estas medidas es la supresión del subsidio especial para mayores de 45 años, que deberán acogerse al subsidio ordinario. Como el resto de medidas afecta solo a los nuevos demandantes y no a las personas que ya lo percibían. Por otro lado, el subsidio que hasta ahora se aplicaba a las personas mayores de 52 años que hayan cotizado por desempleo, al menos durante 6 años, pasará a otorgarse a partir de los 55 años.

También se endurece el régimen de acceso a la Renta Activa de Inserción. De esta forma, el demandante deberá haber agotado el subsidio por desempleo para aquellas personas que tiene más de 45 años, deberán ser parados de larga duración y que en el periodo de inscripción ininterrumpida como demandante de empleo, un año como mínimo, no se haya rechazado ninguna oferta de empleo, ni se haya negado a participar en acciones de promoción, formación o reconversión profesionales.

Estas medidas aun no ha sido del todo asimiladas por los ciudadanos. Se trata de un torrente de recortes a varios de los colectivos más sensibles. Los parados de larga duración y de edades avanzadas suelen tener más dificultad para lograr una reinserción en el mercado laboral. Por ello, en los últimos años han aparecido medidas para favorecer su reincorporación con ayudas que hiciesen más llevadero el trago económico que supone quedarse sin trabajo.

Por otro lado, todas estas medidas de recortes a los subsidios y a las prestaciones también hacen olvidar otro colectivo que aun lo está pasado peor: aquellos desempleados que han agotado su prestación y continúan en el paro.